Cantabria Quesera y Cantabria Brinda desgranan las reglas básicas para montar una cata doméstica con denominaciones locales
![]() |
| Los quesos y bebidas de Cantabria dispuestos para la cata |
/ COMUNICAE / CANTABRIA / ESPAÑA - El auge de las experiencias gastronómicas en casa encuentra en la despensa de Cantabria un gran aliado. Para sacar el máximo provecho a sus productos a la hora de organizar una cata doméstica, Cantabria Quesera y Cantabria Brinda han unido sus fuerzas y acercan el criterio profesional al consumidor. Ambas iniciativas ofrecen pautas claras para maridar la riqueza quesera regional —desde los quesucos de Liébana hasta el Picón Bejes-Tresviso— con el catálogo autóctono de sidras, orujos, cervezas artesanas y vinos de la tierra, facilitando las claves técnicas de una cata profesional adaptadas al formato doméstico.
Matices únicos
Los quesos frescos y lácticos de la región, caracterizados por sus perfiles suaves, limpios y de textura cremosa, encuentran su réplica perfecta en los vinos blancos jóvenes de la región -como los de la Indicación Geográfica Protegida Costa de Cantabria–, distinguidos por su frescura cítrica, acidez equilibrada y notas de fruta blanca, así como con cervezas artesanas ligeras de trago amable.
Por su parte, los quesos de nata -entre los que se incluyen insignias de Denominación de Origen Protegida Queso Nata de Cantabria- los quesos tiernos y los semicurados de vaca, junto con aquellos quesos amparados bajos la DOP Quesucos de Liébana, potencian sus matices mantecosos al combinarse con vinos blancos fermentados en barrica o con crianza sobre lías, vermuts clásicos especiados de producción local y cervezas de malta de perfil moderado. Asimismo, las piezas de larga maduración, textura firme e intensidad profunda propias de los quesos curados y añejos armonizan con tintos de cuerpo medio, vermuts reserva –avalados muchos de ellos por la IGP Tierra de Liébana– con notas amaderadas y cervezas negras robustas de marcada personalidad torrefacta.
Frente a esto, el carácter rústico y los matices humeantes de las elaboraciones ahumadas de pasta fina se contraponen de forma armónica con la burbuja, el amargor persistente y los toques cítricos o tropicales de las cervezas artesanas tipo IPA o Pale Ale. Finalmente, las pastas azules y de cueva –entre los que se incluyen los DOP Picón Bejes-Tresviso– de alta intensidad y picor equilibrado, se entrelazan con la tradición de los orujos de Liébana, los licores locales y los destilados premium de la región, generando un contraste de máxima potencia.
Cantabria Quesera y Cantabria Brinda
Estas iniciativas de colaboración se enmarcan dentro de la labor impulsada por las asociaciones sectoriales de la región. Por un lado, Cantabria Quesera agrupa a El Carmen Lácteos, Granja Quesería Cudaña, La Jarradilla, Quesería Tresgallo, La Pasiega de Peña Pelada, Quesos de Ruesga (La Estela y Peña Quebrada), Queso Las Garmillas, La Lleldiría, Río Deva, Quesoba, Granja Quesería El Pendo, Quesería Artesanal Siete Villas, Quesería Javier Campo, Quesería Río Corvera, Quesería Tasugueras, Quesería El Bardal y Queserías Lebanes.
Por otro lado, Cantabria Brinda engloba a bodegas y productores como Bodega Bahía Santander, Bodega Hortanza, Miradorio Bodegas, Sel D’Aiz Bodegas, Casona Micaela, Picos de Cabariezo, Pago Casa del Blanco, Camesía Bodegas de Alto Ebro, Viña Carmina, Bodegas Cayo, Orulisa, Sierra del Oso, Dougall’s, Rocker Beer, Redneck Brewery, Somarroza, Destilería Siderit, La Flor de Limón y El Coterón.
